El círculo de Bernard Minier

_visd_0000JPG019W5

 Quien haya leído la anterior obra de Minier -Bajo el hielo- difícilmente podrá quitarse de la mente la imagen inicial del caballo decapitado y colgado del poste del teleférico. El círculo se inicia con otra sobrecogedora imagen, esta vez de un asesinato, con unos componentes tan visuales que es imposible no visualizar la escena y que esta recurrentemente vuelva a nosotros.

Un vecino llama a la policía para advertir de que hay un joven sentado junto a la piscina de la víctima, que está llena de muñecas flotantes. El joven, Hugo, drogado, resulta ser el único hijo de Marianne, el gran amor de Servaz y a la que este no ve desde hace más de veinte años.
De lo que encuentran en la bañera no anticiparemos nada.

Minier nos concede una entrevista exclusiva que nos permite conversar sobre algunos de estos aspectos de su obra. Aunque son novelas negras, de suspense o de ficción criminal como el mismo gusta de calificarlas, el tratamiento de las frases y la composición y estilo son más adecuados para la narrativa en general.

Bueno, nos contesta, soy incapaz de escribir deprisa. Sé que otros autores de novela negra son rápidos, pero yo no puedo hacerlo así. Necesito mi tiempo para cada frase, cada escena. Muchas veces vuelvo para corregir lo escrito, puedo estar un día entero para componer una línea. Quizás eso se nota.

Le comento que John Banville y su alter ego Benjamin Black tienen estilos contrapuestos en calidad y velocidad de escritura. Sonríe con su rostro curtido y me dice que el es incapaz de escribir de otra forma, su perfeccionismo de aduanero de muchos años se lo impide.

Minier está obteniendo un éxito en literatura con una edad impropia, ahora mismo tiene 53 años, tan chocante que hasta a su esposa le está costando adaptarse a tener un marido viajero que está de gira por Europa promocionando su obra. Nos gustaría saber cuáles son sus inicios en literatura.

Desde muy pequeño he escrito, sobre todo todo poesía y relatos, la escritura siempre me ha acompañado, pero la vida te lleva por un camino y hasta ahora parece que no había sido el de ser autor.

La ambientación, el paisaje de Bajo el hielo contaba como un personaje más, ahora en El circulo, aunque el espacio es más abierto la pequeña ciudad imaginaria de Marzac contiene límites que encierran y someten a presión a los personajes.

Me gusta la idea del crisol, de meter dentro de un crisol a los personajes, cerrarlo y ponerlo al fuego, a ver qué surge, cómo reaccionan a la temperatura, la imposibilidad de salir de allí. Quizás solo así se sabe como somos de verdad, sin presión tenemos unas características pero si el ambiente nos asfixia mostramos otras. Es interesante ver cómo se desenvuelven mis personajes en medio de todo esto.

La escenografía casi cinematográfica que mencionábamos antes se repite al inicio de ambos libros, puede parecer un cebo para el lector que se ve inmerso en un tobogán cerrado buscando una salida pero Minier nos da otra clave de esa forma de escribir.

Esas escenas son las piedras angulares del proyecto. Puedo construir sobre ellas, añadir al lado personajes, escenas, situaciones y conversaciones. Prefiero trabajar mucho con ellas por que sé que lo demás será mucho más facil.

Minier escribe por la mañanas, se levanta temprano cada día que no está de promoción, para dedicarse unas horas a escribir. Después del almuerzo sigue algún tiempo más y antes de media tarde para. En esos espacios ha construido el personaje central de estas dos obras Martin Servaz.
De él sabíamos poco en Bajo el hielo, ahora tiene un desarrollo importante.

Sí, otros autores de novela negra crean temas personales paralelos en sus obras que sirven para explicar las razones del compartamiento de su investigador. Eso es interesante pero yo queria algo más, necesitaba hacer que el pasado de Servaz fuera parte de la investigación, que se implicara emocionalmente consigo mismo. Además su hija es otro personaje de la trama y la relación que mantiene con ella está contenida en la investigación. Creo que así el personaje crece mejor.

Vamos a enfrentar a Servaz primero con uno de sus amigos y después con su enemigo. Como colaborador tenemos a Esperandieu. Le pregunto si Servaz y Esperandieu son dos caras de la misma moneda. Una carcajada ilumina su rostro, “Sí, son dos caras del mismo personajes y la moneda soy yo. Servaz es clásico desconfia de lo nuevo, mientras Esperandieu siempre está a la última en tecnología, música. En realidad esa división está presente en mí, perome aprecia mejor reflejarla con dos personajes.”

Ahora le preguntamos por el enemigo de Servaz, Hirtmann quien se encuentra fugado. “Su figura es casi de un fantasma, el lector nunca sabe si es real o es una obsesión de Servaz, si está relacionado con el asesinato tendíendole una trampa a Servaz o ni siquiera está cerca. He disfrutado colocándole en la sombra dispuesto a aparecer pero…” (Y hasta aquí podemos transcribir)

¿Qué tipo de lector se imagina leyendo El Círculo? Por mi experiencia quienes más leyeron Bajo el hielo fueron mujeres de entre 30 y 50 años, por eso creo que mi público vuelve a estar entre ellas. Queremos saber si eso le condiciona. “No, yo cocino lo que me gusta comer, no pienso en qué le va a gustar a mis lectores, no podría hacerlo así”

La novela negra en este siglo ha supuesto un boom.

Sí, la gente quiere olvidarse de sus problemas y una de las formas de evasión es la novela negra. La intriga, ese juego que mantiene obra y lector, la crítica social, y la lectura rápida que permite es fácil que enganche a los lectores.

Por último nos habla de su nueva novela la cual va por la mitad, y nos anticipa que no tiene título pero que será diferente de las anteriores en su estructura, la escena espantosa desaparece y comienza con la manipulación de un nuevo personaje, aunque Servaz volverá a aparecer.

El lector debe hacer un movimiento hacia el autor, abrirlo, comenzar a leerlo al principio y al final, olerlo y con esto quedará tan atraido hacia El Círculo que se verá obligado a leerlo. Así es como nos lo vende el autor, una obra magnética con una narrativa propia de un nivel superior de narrativa pero con los componentes básicos de la novela negra.

Escrito por Bernard Minier

Escritor francés, Bernard Minier es conocido por sus cuentos y novelas dedicadas al misterio y la intriga.

Bajo el hielo (2011), fue el primer libro de Minier publicado en castellano y con el que logró el Premio Polar de Mejor Novela Francesa.

Ficha técnica

Precio: 21.90 € Páginas: 512

Traducción: Gallart, Dolors
Un vecino llama a la policía para advertir de que hay un joven sentado junto a la piscina de la víctima, que está llena de muñecas flotantes. El joven, Hugo, drogadicto, resulta ser el único hijo de Marianne, el gran amor de Servaz y a la que este no ve desde hace más de veinte años. Hugo parece el único sospechoso del terrible crimen pero una vez que Servaz se pone a investigar, descubre algo mucho peor: Julian Hirtmann, el perverso asesino en serie de Bajo el hielo, podría estar detrás del crimen.

Después del éxito de su primera novela, Bernard Minier, el maestro de las atmósferas oscuras y opresivas, nos entrega una nueva novela impresionante, que renueva las leyes del género.

Empieza a leerlo AQUÍ:

Reseñado por Pepe Rodríguez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *