Narrativa breve completa de Carlos Casares

Narrativa_breve_completa_300Este último año se cumplieron diez de la muerte de Carlos Casares, uno de los autores más importantes de la reciente literatura gallega, circunstancia que aprovechó su paisano Gonzalo Canedo, tristemente desaparecido hace unos días, para publicar en la editorial de su dirección todos los relatos de un autor cuya mirada, nada complaciente con costumbrismos pretendidamente asépticos, penetra en una realidad, la de su tierra, para denunciar, recordar, ridiculizar o simplemente cuestionar ciertos usos y creencias interesadamente arraigados. Un compromiso político y cultural que, arrostrando las represalias de que fue objeto, mantuvo toda su vida.

El texto se presenta dividido en tres partes. ‘El juego de la guerra y otros cuentos’ reúne los relatos de Vento ferido, con los que se dio a conocer en 1967, añadiendo otros cinco de procedencias diversas. En algunos de ellos Casares regresa a los tiempos de la infancia y a los lugares de la adolescencia para constatar que la violencia de los verdugos junto al miedo y, a veces, la cobardía de las víctimas, son las semillas de la venganza. En otros se acerca al confuso sentimiento de culpa infantil, piadosamente inculcado en el narrador de ‘Voy a quedarme ciego’, y así mismo presente en ‘Una patada en el culo del niño Tarsicio’, donde, además, hace su impetuosa aparición el vendaval del deseo para disolver la niebla de la inocencia. Pero también se ocupa Casares de los amores frustrados en esa edad en la que las heridas aun tienen tiempo de cicatrizar, y el olvido no es todavía una dolorosa trampa; o bien adopta un tono mítico para narrar una granizada de consecuencias imprevistas; o hace un ejercicio de memoria para rescatar la terrible y arbitraria represión de la postguerra.

La segunda parte corresponde a Los oscuros sueños de Clío, conjunto de relatos publicado en 1979 que son otras tantas exquisitas miniaturas apócrifas en las que se da cuenta de hechos y personajes gallegos supuestamente citados en algún texto antiguo o algún estudio moderno, narrados con un lenguaje tan elaborado como preciso, y en el tono, a veces engolado, que conviene a su intención paródica y a las épocas que recrea.

Así, entre referencias a almas en pena, unas amables, otras pendencieras, o a la misma Santa Compaña, y ecos de Borges, Cunqueiro o Perucho, tendremos noticia del alquimista Caaveiro que, para evitar su ejecución, se compromete a surtir a la Corona de cuatro mil kilos de oro en un año, y que achaca las grandes fortunas de algunos reyes y Papas a certeros prodigios alquímicos. O sabremos del judío Xacobe, en realidad portero de la casa de Pilatos, condenado a esperar en vida el regreso de Nuestro Señor, y decidido a guardar silencio escarmentado de los cruentos resultados que la divulgación de su verdadera identidad provoca. Pero también conoceremos al milagrero San Pedro Nuovo, muerto en tormento y eliminado del santoral; o a don Luis Meruéndano del Campo, anticlerical y republicano ribadaviense que proclamó en 1874 la independencia del cantón de Francelos.

Una divertida nómina alternativa de gallegos ilustres cuyas proezas y desdichas aprovecha Casares para denunciar tanto la ubicua presencia del clero gallego a la hora de intentar perpetuar el imperio de la superstición, como la persecución por parte de las autoridades correspondientes de toda heterodoxia que cuestione el orden establecido.

Cuestiones también presentes en los ‘Relatos dispersos’ de la tercera parte, que abarcan de 1965 al 2000, y en los que, por ejemplo, se nos habla de la arbitraria violencia clerical que sufren unos niños en ‘El lagarto de piedra’; de la intolerancia religiosa, enemiga de la imaginación, que ve al diablo detrás de cualquier portento, en ‘El gallo de Antioquía’; o de la divulgación interesada de milagros en esa deliciosa crónica medieval que es ‘La decisión del emperador’.

Y, de fondo, la reiterada presencia de un sol tan potente como el que aturdió al extranjero Meursault, pero que, como la obra de Carlos Casares, ilumina la realidad de una manera distinta y necesaria.

Ficha técnica

Prólogo de Juan Cruz Ruiz
Traducción de Carlos Casares y Xesús Rábade Paredes
312 páginas
18€

«Quiero destacar, de la obra de Casares, ese despegamiento de lo accidental y lo secundario, regional y costumbrista, esa fidelidad a las esencias que le permite ser al mismo tiempo gallego, español y europeo. Sencillez expresiva, rica sin embargo en lirismos admirablemente integrados. Casares es un imaginativo.» Gonzalo Torrente Ballester
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Carlos Casares constituyó, durante sus treinta y cinco años de carrera, una de las voces más significativas de la literatura norpeninsular. Enmarcada inicialmente en la Nueva Narrativa Gallega, y escrita siempre en su lengua materna, su obra modernizó el gris panorama del costumbrismo imperante, introduciendo influencias europeas y americanas, con autores como Camus, Hemingway o Borges como figuras tutelares. Cuando se cumplen diez años de su inesperado fallecimiento, presentamos aquí el resultado de un empeño inédito hasta ahora: recopilar su Narrativa breve completa, buena parte de la cual jamás se había traducido al castellano.
Ambientadas en una Galicia cambiante, las dos colecciones que conforman el grueso de este libro muestran a un autor tan singular como polifacético. Si El juego de la guerra y otros cuentos narra, entre lo parco y lo poético, episodios de crueldad y violencia en un marco cuya depauperación y aislamiento se concretan en un clima tenso y enrarecido, Los oscuros sueños de Clío dibuja un escenario más luminoso, patentando una historiografía falaz, mágica y sutilmente humorística que permite la proliferación de judíos inmortales, alquimistas ponedores, santos paganos y misteriosos nigromantes. El volumen se completa con Relatos dispersos, que recoge todas las ficciones publicadas por Casares en revistas, periódicos y antologías: lejos de constituir piezas epigonales, entre ellas encontramos algunas de sus mejores páginas, que dan nuevas muestras de un estilo guiado siempre por la claridad y la transparencia, y que ponemos, ahora, a disposición de los lectores en lengua castellana.

Reseñado por Rafael Martín

Escrito por Carlos Casares

Carlos Casares (Ourense, 1941 – Vigo, 2002) fue una de las principales figuras literarias, culturales e institucionales de Galicia durante la segunda mitad del siglo xx. Tras estudiar Filosofía y Letras en Santiago y ejercer como lector en diversas universidades europeas, estableció su residencia en Vigo, donde en 1961 empezaría a frecuentar al intelectual y político Ramón Piñeiro y al círculo de galleguistas vinculados a la editorial Galaxia, claves en su formación.  Su obra, marcada por el compromiso con la lengua y la voluntad de renovar la literatura de su época, abarcó novela, relato, ficción infantil, periodismo, crítica literaria y biografía, y le valió premios como el Nacional de la Crítica en su apartado de narrativa gallega, que consiguió en dos ocasiones, por Juguetes para un tiempo prohibido (1975) y Dios sentado en un sillón azul (1996). Colaborador habitual de La Voz de Galicia y director de la revista Grial, además de traductor, en 1985 tomó el mando de la editorial Galaxia. Fue miembro de la Real Academia Gallega, presidente del Consello de Cultura y el PEN Club de Galicia, y llegó a ser escogido diputado en el primer parlamento autonómico..

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