Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson

La literatura universal siempre ha disfrutado de un amplio elenco de niños y adolescentes realmente  terribles. Para muchos lectores ningunos tan memorable como la protagonista de 18 años de la obra maestra de la literatura gótica de suspense: Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson.

Merrycat habla acerca de si misma como una mujer lobo: sus dedos medio y anular son igual de largos, no le gusta lavarse, ni los perros, ni tampoco los ruidos. Disfruta hablando de hermana Constance y de su afición por las setas mortales como la amanita phalloides, la oronja mortal. Concluye su definición con la frase: el resto de mi familia ha muerto.

Cuando el lector se adentra en  esta obra percibe que algo no cuadra. Los hechos acaecidos años atrás que llevaron a la muerte de toda su familia excepto su hermana Constance y su tío gravemente enfermo se van descubriendo paulatinamente. La vida retirada de su hermana, las pocas visitas que reciben y la hostilidad que les muestra  todo el pueblo prueban  que hay algo oculto la vista que subyace  dentro del relato. Curiosamente Merrycat habla con la misma autoridad acerca de sus miedos sobre los lugareños, de sus temores y de sus anhelos. Aparenta ser un cuento de hadas de dos jóvenes viviendo solas en un castillo junto con su tío, pero pronto se despliega como una trampa mortal. Tanto para la familia de ella, como para el lector.

El posfacio con el que termina la obra escrito por la estadounidense Joyce Carol Oates culmina esta obra dándonos detalles importantísimos acerca de sus claves, su composición y el efecto que ha tenido dentro de la literatura norteamericana del siglo XX.

El estilo moderno y actual imitado por la mayoría de novelas de fantasía y fantasmas actuales hacen de esta obra escrita en 1948 un clásico  intemporal de las novelas de tensión, intriga, o psicología casi calificable como un thriller.

Una novela por tanto que pueden leerla desde los jóvenes de la casa hasta los adultos sacando cada uno en su nivel un buen provecho de la misma.

Escrito por Shirley Jackson

Shirley Jackson (San Francisco 1916 ― Bennington 1965) estudió en la Universidad de Syracuse. En 1948 aparecieron su primera novela, The Road Through the Wall, y el cuento «La lotería», que se ha convertido en un clásico del siglo XX. Su obra ―que también incluye otras novelas como Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954) o La maldición de Hill House (1959) y los ensayos autobiográficos Life Among the Savages (1953) y Raising Demons (1956)― ha ejercido una gran influencia en Stephen King, Richard Matheson, Jonathan Lethem y Donna Tartt, entre otros escritores. En 1962 publicó Siempre hemos vivido en el castillo, que fue considerada por la revista Time como una de las diez mejores novelas del año.

Ficha técnica

Posfacio de Joyce Carol Oates
Traducción del inglés de Paula Kuffer
Tour de force, 3
ISBN: 978-84-95587-89-3
Primera edición: 2012
Páginas: 222
Precio con IVA: 18,50 €

Reseñado por Pepe Rodríguez

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