
Sin embargo nota que algo va mal tanto en la ciudadanía como para él mismo. Los primeros signos de que la inmortalidad se le escapa entre los dedos son la prueba de que la revolución es indispensable por primera vez para su subsistencia. Quizás por todo esto decide empezar a escribir sus memorias, sabedor de que los cosas buenas tienden a la entropía.
Así, sabremos de los recorridos de su madre primero y de él después luchando en cuanta revolución, contienda u organización izquierdista se precie. De Argentina a Palestina, de Italia a Irlanda, de Chile a Mozambique sus recuerdos son impagables, pero la situación española del 2012 le está poniendo contra las cuerdas. Sólo el alcohol, las mujeres y esa extraña luz azul que de vez en cuando ve brillar en otros le sacan de su rutina decadente.
Federico Guzmán ya consiguió con su anterior libro de relatos Los andantes una obra capaz de gustar e ilusionar a cualquier lector que se digne de serlo. Ahora con Será mañana construye con un recorrido mayor una historia divertida uniendo la sátira, la crítica social, la historia y la ilusión o su antagonista el desencanto. Con su héroe antiheroico digno del mismo Gogol ha logrado una fantasía comprometida propia de los escritores rusos como Bogdanov, Alexei Tolstoi o de Sigismund Krzyzanowski. Sin duda Federico es uno de los autores más importantes del panorama latinoamericano del momento.
Si el comunismo fracasó y el capitalismo también ¿qué nos queda? La literatura, por eso esta novela es un triunfo de la misma sobre las políticas.
El Limonero
FICHA DEL LIBRO
Título: Será mañana | Autor: Federico Guzmán Rubio | Editorial: Lengua de Trapo | Páginas: 336 | Precio : 18,50€

