Las solidaridades misteriosas de Pascal Quignard

Estamos, seguramente, ante unos de los escritores más exquisitos del panorama literario actual. Su formación amplísima (su conocimiento musical es proverbial), su cuidada elaboración estilística, su agudeza de pensamiento (recuérdese su vinculación al aforismo) le dotan de un bagaje inusual como narrador.
Para mí es de esos escaso autores que entraría dentro  de la categoría de narrador-pensante, a diferencia de lo que ahora es más habitual, el narrador-contador a secas, con ínfulas de guionista.
Este libro destaca de sus anteriores por la deliberación de sus frases cortas. Un motivo más para apreciar lo atildado de su lenguaje y su maestría en la descripción: “La segunda vez que le vi fue al sábado siguiente. Llegué antes de la misa de la tarde. No me vio llegar. Estaba de pie ante la puerta de la sacristía. Tenía las manos juntas sobre la estola. Se preparaba para ocupar el confesonario. Estaba muy guapo, con la estola y sus flecos sobre el pullover de lana negra”
El propio autor ha señalado su diferencia con sus colegas Echenoz y Modiano  en que él prefiere escribir apegado a la tierra, al paisaje No de un modo un tanto abstracto. Y a fe que lo consigue en esta novela de memoria y amores de distinto signo, intensos, esperanzados, en un lugar pequeño donde resulta muy significativa la presencia del mar. El ritmo es intenso, vívido, implicador.
Quignard es un autor retirado de la vida social por elección propia (‘para que no me roben el yo’) y de una gran producción literaria, pero ello no merma sus cualidades como brillante narrador. Antes al contrario, cada nuevo intento parece complementar con mayor precisión y belleza el mosaico de su literatura.
El resultado es un discurso, tal vez como no podría ser de otra manera, vital, intimista: “Al final sabía mejor que yo todo lo de aquí. La brisa que agita las hojas de los matorrales levanta en el mar pequeñas olitas particulares y redondas. El viento que sacude las ramas de los avellanos prepara un mar agitado por el este. Las nubes que llevan su sombra al maizal –ella podía traducir todo mejor que yo-. Hablábamos de estas cosas. Yo aprendía mucho de ella. Cuando las gaviotas se abrigaban en las rocas, ella venía a avisarme”
Una suerte para el lector.

Reseñado por Ricardo Martínez-Conde

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Escrito por Pascal Quignard

Pascal Quignard (1948) se inicia en la escritura como ensayista a los veinte años, actividad que sigue cultivando a la par de su creación novelística. Junto a la escritura, su otra pasión ha sido y es la música barroca y es un experto organista.
En 1994, siendo editor en Gallimard y director del Festival de Ópera Barroca de Versailles, lo deja todo para dedicarse únicamente a escribir. Es autor de más de cincuenta libros entre los que destacan sus novelas Carus (1979, premio de la Crítica), El Salón de Wurtemberg (1986), La lección de música (1987), Las escaleras de Chambord (1989), Todas las mañanas del mundo (1991, llevada al cine con banda sonora de Jordi Savall), Terraza en Roma (2000), y Villa Amalia (2006). También cabe destacar su proyecto Dernier Royaume , iniciado en 2002 y del que ya han aparecido cinco volúmenes, el primero de los cuales, Las sombras errantes , mereció el premio Goncourt 2002.

Ficha técnica

Traducción de Ignacio Vidal-Folch Colección: Galaxia Nova
208 pp. | 17 €
Sinopsis
Claire, una mujer de cuarenta y siete años en la cima de su carrera profesional, abandona su trabajo, su apartamento en París y todo lo que hasta entonces ha conformado su vida para regresar al pueblo de Bretaña donde creció. Allí reencuentra por casualidad a la profesora de piano de su infancia, quien le propone irse a vivir con ella. Poco a poco se reinstala en el lugar, reencuentra su primer amor y establece una profunda relación con su hermano menor.
De forma inesperada, su hija, a la que no había visto desde hace veinte años, regresa para estar con ella. De forma polifónica, todos los personajes que se relacionan con Claire evocan a esta mujer cuya historia y destino se convierte en cada vez más sorprendente, a medida que se desvelan los secretos de familia, los celos y la violencia oculta que anidan en los protagonistas de esta novela profundamente inquietante y de una belleza sobria y envolvente que rastrea sin fin el enigma que constituye el hecho de estar en el mundo.

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